Uno de los grandes retos con los que se enfrentan las compañías actuales es la captación y la fuga de talentos. Los mercados laborales cada vez son más exigentes y las empresas se ven abocadas a competir entre ellas para tener a los mejores profesionales entre sus filas. 

¿Pero cómo conseguir atraer y fidelizar este talento? La respuesta está en el employer branding. Es decir, en el conjunto de estrategias de una empresa focalizadas en lograr una buena reputación de marca y ser un motivo de orgullo para sus trabajadores/as. O, lo que es lo mismo, la marca de la empresa depende del buen hacer del departamento de gestión de personas en su máxima expresión.

Gina Aran, CEO de la consultoría de recursos humanos Inginium, detalla las estrategias más utilizadas por las empresas para potenciar su imagen de marca empleadora. “El employer branding supone llevar a cabo diferentes acciones, coherentes entre sí, que impacten en la percepción de las personas que queremos atraer hacia nuestra organización. En este sentido, es imprescindible tener una buena propuesta de valor para el/la empleado/a, que se traduzca en su bienestar global. Ello pasa, entre otras acciones, por tener una cultura alineada con la sostenibilidad, la cooperación, el crecimiento y la digitalización. En cada momento del viaje del/la empleado/a dentro de la organización, desde que entra hasta que se desvincula, tenemos la oportunidad de ofrecer una experiencia positiva y enriquecedora. Cuando una empresa tiene una buena propuesta de valor (conocida también como EVP, del inglés employee value proposition) tiene la posibilidad de promover un plan de embajadores/as de marca, en que las personas que trabajan en la empresa comparten al exterior su experiencia en la compañía.”

Observado este conjunto de estrategias, resulta obvio pensar que ponerlas en marcha no es tarea fácil. Las empresas deben destinar personal, tiempo y recursos para ello. Una empresa no aplicaría tanto esfuerzo sin garantía de importantes beneficios y el employer branding ofrece esa garantía porque, además de atraer y fidelizar talento, genera empleados/as más comprometidos/as y motivados/as. Y ya se sabe que un/a empleado/a satisfecho/a es el/la mejor embajador/a de una marca. 

Por lo tanto, y a modo de resumen, el employer branding permite a una empresa retener el talento, evitar las rotaciones de trabajadores, captar talento humano, atraer talento joven, generar empleados comprometidos y gestar buenos embajadores de marca que compartirán su satisfacción de trabajar en la empresa y las ventajas de formar parte de ella. 

Google, un ejemplo de employer Branding 

Un ejemplo de buena gestión de employer Branding es el gigante de búsqueda en Internet, Google. Durante muchos años ha sido y todavía es considerada una de las mejores empresas para trabajar. Todo el mundo quiere formar parte del equipo de Google. Los/las programadores/as jóvenes se pelean para entrar y son muy pocos los que quieren salir. 

De hecho, la misma compañía hace gala de ello afirmando que el 73% de los/las empleados/as está orgulloso/a de formar parte de la marca Google, mientras que un 84% de los/las empleados/as cree trabajar en un entorno positivo. ¡Y estamos hablando de 60.000 empleados/as distribuidos en 50 países diferentes! 

La clave de su éxito radica en ofrecer flexibilidad, beneficios sociales (muy por encima de lo que ofrecen otras empresas), tecnología e innovación, pero también diversión y confianza. ¿Cómo? Pues, por ejemplo, disponiendo de salas de juegos para que los/las empleados/as puedan relajarse cuando estén bloqueados o dando libertad a sus trabajadores/as para que ellos/as mismos/as se administren sus proyectos con el único compromiso de entregarlos a tiempo. 

Y es que ser una empresa empleadora de éxito requiere ser una empresa humana, donde las personas y las emociones sean escuchadas, donde se premie el talento y la creatividad. Esto requiere de un liderazgo ágil, comprometido y conciliador, así como de un equipo de recursos humanos hábil, comunicativo y transversal. No es tarea fácil, pero si se consigue, todo el mundo sale ganando. Y no hay mejor competición que la que se gana en equipo.

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