Por: María Boisson

¡Hablemos de marca personal! El arte de identificar tu talento/potencial -eso que se te da bien-, y de detectar y entender tu propia motivación -eso que te impulsa- para construir la mejor experiencia de todas, ¡la tuya!

Y es que hacer marca personal implica:

  • Crear oportunidades: es tan básico como poner a funcionar la curiosidad, ser observador y encontrar ideas en los pequeños detalles…
  • Crecer personal y profesionalmente: ¡o trabajar la coherencia entre lo que eres y que lo haces!
  • ¡Diferenciarte de los demás! Porque tú eres tú y sólo tú tienes “tu” marca.

Hay que dedicarles tiempo y reflexión, pero cuando tienes estos puntos resueltos, sólo queda ser ejemplo de lo que dices que haces, porque no hay nada que le dé más credibilidad a tu marca que mostrarte como eres.

Sin embargo, hay personas que deciden posicionarse con discursos o comportamientos incoherentes, que distorsionan su imagen y generan ruido en Internet.

Veamos algunos perfiles:

Los acumuladores

“¿Hablan de mí?”. ¡Los acumuladores de seguidores por excelencia! Este tipo de usuarios busca reconocimiento fácil, sin importar si le siguen por un interés real en sus contenidos o no. Verás que siempre habla en términos cuantitativos y sólo se preocupará de asistir a eventos o participar en actividades que lo hagan crecer en número de fans.

Si no valoran, ¿por qué les siguen? ¿Vale la pena hacerles crecer?

Los sabelotodo

Se conocen todos los estudios habidos y por haber  -¡cosa que es buena!-, pero no pueden evitar presumir de cada hallazgo… ¡Son mordaces y competitivos! Luchan por ser los que más y mejor contenido generan sobre un tema.

¿Quieres un consejo? Escúchalos, porque vas a aprender, pero no pierdas tu sentido crítico.

Los fantasmas

Son los que abren una cuenta y a duras penas completan su perfil.

Algunos se convierten en delicia de los acumuladores y otros en personas “orgullosas de no ser esclavas del sistema”.  A estos últimos los identificarás por comentarios como “mi vida no depende de un móvil”, “no quiero regalar mis datos”, “no soy tan superficial”…

No te preocupes por ellos, se te olvidará que existen. Sin más.

Los intensos

Podemos definir a estos a sujetos como los “dolores de cabeza” de Internet. Publican todo el día, o peor aún, ¡programan contenido 24/7! Estos cibernautas apuestan por la cantidad y nunca piensan en la calidad.

¿Cómo los puedes neutralizar? Usando el botón “Silenciar” de cada red social.

Los buscapleitos

Son interactivos y muy buenos lectores. ¿Dónde está su flaqueza? En que tienen baja o nula tolerancia a la discrepancia. No aceptan fácilmente opiniones diferentes a la suya, por eso verás que reparten multitud de comentarios que no retroalimentan, más bien tienden a dañar.

Lo mejor es que no hables con ellos, porque se enganchan fácilmente a cualquier tema…

¿Ves rasgos de uno o de otro en algún amigo o usuario?… ¿Y en ti? Recuerda que tu estrategia nace de tu personalidad. 

¿Cómo quieres marcar tendencia?

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