A la hora de desgranar qué entiende el líder por aquello que llamamos actitud, y pidiéndole lenguaje de precisión, nos encontramos con ¡UNA ÚNICA LETRA! ¡Sí! Una sola. La “V”. Quienes logran verbalizarlo empiezan aludiendo vagamente a la “inteligencia emocional” y, a medida que se explayan, hablan de prudencia, justicia y “resiliencia” -o sea: fortaleza y templanza-. Las Virtudes Cardinales de todalavidadedios.

Por: Sergio Lujambio

Rara vez alguien menciona otra “V” fundamental y no es de sorprender. La Visión. Sí, así con mayúscula, porque no tiene la destreza de saber describirla más que apenas el 4% de las personas. Y de las empresas. Y de los países. No al menos de forma clara, medible y alcanzable, realista y con horizonte temporal. Y en la educación escolar, no se enseña esta habilidad fundamental personal y socialmente.

¿Podemos incidir en ayudar a desaprender y volver a aprender valores y virtudes? 

Sabemos científicamente que es muy difícil desaprender. Es más difícil hacerlo desde el raciocinio.

Meter dinero a C+H (Conocimientos y Habilidades) y muchos años es eliminar pasivos. Los valores y virtudes “sólo” se  transmite por el ejemplo desde el día uno de vida y el décimo año. Más o menos. Y se deposita con ello en la persona el bagaje más valioso para su viaje vital. 

¿Podemos incorporar a los sistemas de valores positivos de las personas códigos que no aprendieron en sus primeros años? Solo a través del liderazgo y de transmisión de emociones. Desde lo racional, es prácticamente imposible. 

Los sistemas de creencias y lo transmitido por el ejemplo en los primeros años de vida, proveen suelo, techo, paredes y pocas ventanas y puertas. Dan seguridad y certidumbre. Y el miedo paraliza. Es un grandísimo obstáculo para desaprender.

Es por ello que las dos primeras destrezas del liderazgo deben ser “to hire and to fire”. Contratar y despedir.

Si contratamos por VVV (Valores+Virtudes+Visión) y despedimos -aún internamente- por ausencia de las mismas, debemos pensar que “si piensas que es cara la formación, prueba lo contrario”, es aún mas grave pensar que es caro despedir. También tiene nombre en Contabilidad: Pasivo Contingente. Hay que preparar dineros para despedir, en cualquier momento. Las células enfermas, hacen metástasis. Pudren.

Hay que saber liderar y administrar al capital de “uves” de la organización.

Share This