Año nuevo, ¡vida nueva! Por eso te traemos los diez propósitos que deberías trabajar.

Por: María Boisson

Son metas básicas y realistas que apuntan a un único objetivo: tu bienestar. ¡Como lees! Queremos acercarte a una vida llena de cuanto lleve a pasársela bien y con total tranquilidad:

1. Amarás tu trabajo, pero no lo pondrás sobre todas las cosas. La vida pasa muy rápido para que la vivas en un cubículo o frente a un ordenador…
¡Hay más mundo afuera esperando que termine tu jornada! Permítete cambiar de ambiente y desconectar totalmente. Es que “tengo mucho por hacer”, recuerda que mañana es otro día y cada día tiene su afán. Así que regálate el momento para descansar y disfrutar.

2. ¡No tomarás el descanso en vano! ¿Cuántas veces has dicho “trabajo un poco el fin de semana” o “lo reviso por la noche”? Aprende a desconectar. Todo tiene su momento y tú tienes la capacidad de priorizar. 
Planifícate mejor: ¡que no se te pase otro año queriendo descansar!

3. Santificarás tus metas. ¿Trabajas en el lugar de tus sueños? ¿Realizas las tareas que te apasionan? ¿Tienes el jefe que deseas? Si dos de tus respuestas son negativas, ¡algo va mal! 
Sincérate contigo mismo: ¡no ocupes un lugar en el que otro puede brillar!

4. Honrarás tus valores. Si tú y la empresa en la que trabajas no van en la misma ruta, si tu jefe no te inspira, si sientes que haces cosas que van en contravía… ¡estás en el lugar equivocado y necesitas cambiar! 
No pongas en riesgo tu rendimiento y actitud frente a los demás.

5. No hacer nada no está mal. Tenderte en la cama y mirar para el techo, o caminar sin saber hacia dónde vas son acciones que tu mente y tu cuerpo te agradecerán, porque aumentan tu creatividad y también tu productividad. 
¡Por algo será que las mejores ideas siempre ocurren en la ducha!

6. No confundirás adicción al trabajo con compromiso y exceso de responsabilidad. Llevarte al límite no combina con productividad.

7. No te escudarás en tus ocupaciones cuando cometas un error o no tengas capacidad de reacción. A veces todo se resume en falta de planificación.

8. No procrastinarás. ¿Quieres hacer una pausa activa? Entonces fíjate horarios para mirar Instagram o hacer un café durante el día…

9. No convivirás a medias con la diversidad. A veces no solo se trata de identificar las diferencias, también de adaptarte y aprender de ellas. Crea relaciones en las que haya intercambio de culturas, pensamiento e ideas.

10. No codiciarás los logros ajenos. Recuerda que toda acción genera una reacción y no querrás malas consecuencias…

No olvides que este decálogo de propósitos fue construido con una única finalidad: recordarte que trabajas para vivir y no vives para trabajar. 

Share This