Amig@, eres creativo… ¡y lo sabes! Pero si tienes dudas, sigue leyendo. Te contamos cómo potenciar tu pensamiento creativo:

Por: María Boisson

El pensamiento creativo se cultiva, debes despertarlo para aprender a mirar fuera de la caja, de tu zona de confort y de los esquemas establecidos. 

3×3: tres fases con tres ingredientes

El pensamiento creativo nace en la mente, pasa al papel y finalmente se hace realidad. Te parece simple, ¿verdad? Pero entonces, ¿qué hace fracasar la eficacia del proceso? Perder de vista tres puntos vitales: el objetivo, el consumidor y la evaluación.

¿Inspiración o técnica?

A veces, las ideas llegan cuando menos te lo esperas, no se encasillan en un horario de oficina. Otras veces requieren un estímulo, un poco de presión para que suceda la magia. 

Una técnica eficaz es hacer preguntas que respondan a las bases de tu creatividad: qué, cómo, cuándo, para qué… Lo que Sergio Lujambio, CSO de Inginium, describe como “¡hacer pequeñas preguntas que desvelen preocupaciones reales! Sorprenden las respuestas y, por ende, las propuestas”. 

¿Y luego qué?

Las ideas son orgánicas: nacen, se desarrollan y van modificándose con el tiempo. Por tanto, concédete un espacio para analizarlas, ponerlas en contextos diferentes y relacionarlas con distintos conceptos.

Con otros mejor

Tu pensamiento creativo aumenta cuando compartes con otras personas. Es importante compartir motivación y entusiasmo, sin embargo ten en cuenta que los equipos diversos, que co-crean arriesgando en opciones y aportando vivencias que nutren la conversación, dan un resultado innovador.

La diversidad aviva la creatividad y -contrariamente a lo que piensan las empresas más tradicionales- no es una barrera, sino una solución. 

En efecto, Gina Aran, CEO de Inginium y experta en liderazgo, transformación y diversidad, dice que “la diversidad es riqueza que se traduce en rentabilidad, innovación y competitividad sostenida”, y yo añadiría diversión. 

Conviértete en detective

Explora y observa tu entorno. ¿Por qué? ¡Porque todo suma! Desde el recorte de una revista y la visita a un museo, hasta ver una película o asistir a un evento y, sobre todo, las personas con quien te relacionas.

¡El espacio importa!

Un sitio adecuado favorece la creación de grandes ideas y sólo tú sabes cuál puede ser ese lugar en el que te sientes cómodo: ese rincón de tu casa o de tu ciudad, aquel parque o café… Lo importante es que estés tranquilo, puedas crear tu atmósfera y dejar fluir el ingenio para que comience la acción. 

¡Filtra!

¡Que lance una piedra el que haya creado negocio con la primera idea! Y es que para escoger una, hay que estudiar muchas propuestas. Verás cómo pasas de cantidad a calidad y en este proceso, la intuición -esa vocecilla interna que todos tenemos- será tu mejor aliada.

Estas son las claves del pensamiento creativo que debes entrenar, pero no olvides que una idea no comunicada, no sirve para nada. Por tanto, ¡comunica tus planes a los demás de forma motivadora y estimulante!

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